La Factura Negociable

Por Víctor Ahon Sáenz

I.          INTRODUCCIÓN

La Factura Negociable es el nuevo titulo valor incluido en nuestra legislación comercial mediante la Ley N° 29623, publicada con fecha 07 de diciembre del 2010 y que ha entrado en vigencia el día 05 de Junio del 2011. El principal objetivo de la factura es facilitar el financiamiento de los proveedores de bienes o servicios a través de la comercialización de facturas comerciales y recibos por honorarios, los cuales tendrán determinadas características que permitirán su negociabilidad.

II.     ANTECEDENTES

El Antecedente más cercano es la Factura Conformada, la cual se encuentra regulada en la Ley de Títulos Valores – Ley N° 27287-, la  misma que a pesar de que tenía el mismo fin de impulsar al financiamiento y de agilizar el sistema crediticio, cayó en desuso producto de que sus propias características, las mismas que  lo hacían un instrumento poco recomendable a nivel ejecutivo para los otorgantes de créditos.

Para mayores detalles describiremos cada una de éstas características, desde un punto de vista comparativo con el análisis de nuestro tema principal, la Factura Negociable

CARACTERISTICAS

Básicamente la Factura Negociable es definida por la misma ley como un titulo valor a la orden transmisible por endoso, que se origina en la compraventa u otras modalidades contractuales de transferencia de propiedad de bienes o en la prestación de servicios e incorpora el derecho de crédito respecto del saldo del precio o contraprestación pactada por las partes[1]; partiremos de esta concepción para mostrar la diferencia con la Factura Conformada.

Respecto al atributo de la incorporación (principio por el cual los derechos patrimoniales que representa el título valor se encuentran fusionados con éste[2]), la Factura negociable incorpora un derecho de crédito, es decir el derecho de exigir el pago por el monto señalado en la factura, en cambio la Factura conformada tiene incorporado un derecho prendario respecto a los bienes que garantiza. Esta característica es lo que hacía poco conveniente a la Factura Conformada debido que a falta del cumplimiento de pago del monto consignado, lo que se ejecutaba en un posterior proceso ejecutivo eran los bienes garantizados. Dicha situación no es conveniente para ningún ente financiador, dado que lo que buscan es liquidez monetaria y no hacerse con bienes que no le son útiles para sus fines financieros, más aun siendo posible que el valor monetario de dichos inmuebles haya podido devaluarse durante el tiempo que estuvieron en custodia del adquiriente de los bienes imposibilitando obtener algún tipo de ganancia en un posterior remate. Es por esto que el derecho a un crédito incorporado en la Factura negociable es más rentable para las empresas del sistema financiero debido a que adquiere mérito ejecutivo un  título que garantiza un bien dinerario, bien sobre el cual capitalizan todas sus operaciones dichas empresas.

Otra característica de la Factura Negociable que puede considerarse como una cualidad a favor de la rápida obtención de financiamiento es la Presunción de Conformidad. Mientras que en la Factura Conformada, para que el adquiriente o comprador pueda ser considerado obligado principal del pago de la acreencia es necesario que muestre su conformidad de haber recibido los bienes o mercadería; en la Factura Negociable el adquiriente o comprador tiene 8 días hábiles, a partir de la recepción de la factura o del Recibo por Honorarios para mostrar su conformidad, para impugnar cualquier información consignada en el titulo valor o para realizar algún reclamo respecto a los bienes adquiridos; vencido ese plazo se presume, sin admitir prueba en contrario, la aceptación irrevocable de la Factura Negociable en todos sus términos así como de los bienes y servicios prestados.

El fin de la citada presunción de conformidad es que no se perjudique el proveedor con el tiempo que pueda demorar el adquiriente en evaluar y revisar los bienes o servicios otorgados y que el proveedor pueda tener, en un tiempo prudencial, la facultad de transferir mediante endoso el titulo valor a cambio del financiamiento deseado. Sin embargo, el adquiriente queda en desamparo si es que, por ejemplo el contrato de servicios que ha llevado a cabo con el proveedor es periódico, y no sabe si siempre dicho proveedor va a realizar el servicio con la debida diligencia. Otro ejemplo sería si es que en la Factura Negociable ha sido emitida por bienes de gran complejidad técnica, la revisión de estos bienes podría demorar más de los 8 días impuestos por la norma para su aceptación.

Inclusive el artículo 7° de la Ley señala que si existiera cualquier vicio oculto o defecto del bien o servicio, el adquiriente puede interponer todas excepciones personales contra el emitente de la Factura Negociable. Sin embargo esto no le da el derecho de retener, respecto a terceros, los bienes ni el precio pendiente de pago, ni demorar el pago según las fechas señaladas en la Factura Negociable, siendo aún esta situación muy desventajosa para el adquirente.

Ahora centrándonos más en la Factura Negociable, otro tema de discusión es sobre la Prevención del lavado de dinero o activos, regulado en el Articulo 10° de la Ley, el cual señala que los adquirientes deben de verificar las procedencia de estos facturas, adoptando medidas, metodologías y procedimientos para evitar que las operaciones en que intervengan puedan ser utilizadas directa o indirectamente, como instrumento del lavado de activos provenientes de actividades ilícitas. La norma debió ser más concreta y específica en este punto ya que, al tenor de los demás artículos se podría entender que cualquier sujeto podría ser el adquiriente de las facturas negociables, basta con que financie al emisor. Empero, la seguridad de una vigilancia respecto a las operaciones de determinadas personas solo la podría llevar a cabo una entidad del sistema financiero, para que así ésta pueda tomar las precauciones de no verse envuelta en algún tipo de responsabilidad de este tipo. Cualquier empresa o entidad financiera que carezca de estos procedimientos técnicos para prevenir este tipo de problemas preferirá abstenerse a financiar usando la Factura Negociable.

El Ejecutivo, mediante el Reglamento de la Ley N° 29623, señala en su Artículo 10° que el radio de alcance de las entidades sobre la cuales recaería  responsabilidad en caso de carecer de las medidas preventivas contra el lavado de activos; dicho artículo señala: Las obligaciones a las que se refiere el Artículo 10° de la Ley, deberán ser cumplidas por los Adquirentes que estén calificados como Sujetos Obligados, de acuerdo a lo establecido en el marco legal pertinente.

Dicho de otra forma, los Sujetos Obligados a los que se refiere el citado artículo los podremos encontrar numerados en el Artículo 8° de la Ley Nº 27693 (Ley Creadora de la Unidad de Inteligencia Financiera del Perú), siendo este listado aún muy extenso, abarcando gran parte de actividades comerciales y, según el inciso 8.4 del mismo artículo, con opción a ampliarse por mandato de ley.

Finalmente, es necesario concluir que la Factura Negociable, si bien es una opción importante y novedosa para que las pequeñas y medianas empresas puedan obtener financiación rápida y efectiva, aún tiene muchas falencias desde un punto de vista jurídico sistemático, un punto especifico es en el caso de qué pasaría si el adquirente, una vez vencido el plazo, no posee liquides para poder pagar el titulo valor; la sanción máxima que podría recibir (si es no tuviera ni siquiera bienes rematables), es que sólo sea una considerada persona en inelegible en el sistema financiero, pero una mayor sanción no habría.

Es por esto que la posibilidad de obtener algún tipo de ganancia por cualquier empresa que tenga la posibilidad de financiar mediante la Factura Negociable es aún  muy riesgosa, siendo un desincentivo para que se masifique la práctica común del mencionado título valor.

Se podría decir que en todo caso sólo se acepte las Facturas Negociables de adquirentes que no tengan ningún tipo de problema financiero, sin embargo, las empresas más capacitadas para saber qué persona sería un riesgo para acceder o no a este tipo de financiación serían las empresas del sistema financiero, por encontrarse en posición mas cercana a los temas de riesgos de créditos. Y lo más probable es que el monto del crédito que otorgue el banco por estas Facturas Negociables sea muy inferior a comparación de otros tipos de crédito, lo cual no ayudaría mucho a promover el uso de este título valor; y en todo caso, se preferiría seguir con otros tipos de financiamiento como por ejemplo los contratos Factoring que poseen una dinámica similar respecto a las Facturas Negociables, a pesar que estas últimas tienen,  como una de sus características importantes, su mérito ejecutivo.

En mi opinión La Factura Negociable caería en el mismo problema que la factura conformada y otros títulos valores más, el cual es que la falta de liquidez o de bienes que se puedan rematar judicialmente, tendría como consecuencia la falta de pago del derecho a crédito incorporado en el TV, además de los intereses moratorios y compensatorios. Las empresa del sistema financiero por su misma práctica en rubro estarían más capacitadas para negociar con estos títulos valores dado que se aseguran siempre de saber el estado financiero de sus clientes (mediante documentos que acrediten propiedades, monto en cuenta de ahorros, acciones etc.) a los cuales les otorgan determinados créditos. Sin embargo esta situación, no afectaría a otros agentes del mercado a emplear las FN, ya que depende de la capacidad de cada empresa para evaluar los riesgos de su uso, por ejemplo una empresa que ha tenido un trato comercial positivo con su proveedor y se ha ganado la confianza del mismo a través de los años y por muestras de  su solidez, en determinado momento, puede llevar a cabo una adquisición de grandes cantidades de materia para la producción a través de la FN, la cual tendrá las clausulas especiales convenidas por ambas partes. Sin embargo  casos de confianza entre comerciantes como la expuesta no siempre se dan; siendo riesgoso para empresas que tiene tratos eventuales, situación que no ayude quizás a cumplir con lo que se quiere con este nuevo TV , que es que se masifique el financiamiento y la obtención de créditos.


[1] Articulo 2° de la Ley N° 29623

[2] HUNDSKOPF EXEBIO, Oswaldo. Guía rápida de preguntas y respuestas de la ley de títulos valores, Gaceta Jurídica, Lima, 2000